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El recién nacido con labio leporino

El tratamiento del bebé con fisura labiopalatina puede comenzar tan pronto como finalice el parto. Por qué son importantes los primeros días y cuáles son los beneficios de contar con un equipo multidisciplinario.
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El recién nacido con labio leporino

Esta deformación genética, conocida popularmente como labio leporino, puede presentarse unilateral o bilateralmente, de las siguientes maneras:

 

  • fisura labial
  • fisura de paladar
  • fisura labiopalatina (de labio y de paladar)

 

Este tipo de fisuras se pueden corregir a través de cirugías reconstructivas. Cuanto más temprano se inicie el tratamiento, mayores serán las posibilidades que tendrá el niño de poder alimentarse y hablar como cualquier otro bebé.

 

El tratamiento temprano


Al ser una patología que se produce durante el período embrionario, puede detectarse a través de una ecografía en el quinto mes de embarazo. Contar con esta información es clave para planificar un tratamiento precoz en el que participen los siguientes especialistas:

 

  • cirujano craneofacial
  • neonatólogo
  • genetista
  • fonoaudiólogo
  • odontopediatra
  • otorrinolaringólogo
  • psicólogo

 

Sobre la lactancia


El recién nacido con labio leporino tiene los reflejos de succión como cualquier otro bebé. Si los padres reciben la información adecuada, aprenderán los trucos necesarios para facilitar la lactancia desde un primer momento. Además de alimento, dar el pecho es dar afecto, y no hay razón para privar a tu hijo de este maravilloso contacto.

El recién nacido con labio leporino

 

Inicio del tratamiento


Al nacimiento, el bebé presenta hormonas maternas que mantienen los tejidos moldeables para el momento del parto. Durante los primeros días de vida, está indicado colocar una pequeña placa palatina para cerrar la comunicación entre la boca y la nariz y mejorar la succión. Con el objeto de aprovechar estas características que presenta el bebé, durante este período se incorpora a la placa un remodelador nasal, que toma la fuerza originada durante la succión y la dirige hacia los tejidos nasolabiales con el objeto de reubicar las estructuras malformadas. Esta técnica ayudará a que la cirugía reconstructiva sea más sencilla y efectiva.

 

El tratamiento quirúrgico


A los tres meses de vida del bebé, los especialistas indican la reconstrucción primaria del labio y la nariz. Antes del año, se realiza una segunda intervención para corregir el paladar. Es importante que esta cirugía se realice antes de que el niño comience a emitir sus primeros fonemas.

 

Los padres


El labio leporino es una discapacidad transitoria. Con el avance de la ciencia es posible empezar a consultar a los especialistas antes de que tu hijo nazca. Con información, contención y el amor de ustedes, el niño será capaz de tener una vida absolutamente normal y sin secuelas.

 

 

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